Las tendencias que están transformando el retail físico

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El sector del comercio minorista está experimentando uno de los cambios más significativos de su historia. En lugar de ser desplazado por el crecimiento del e-commerce, el comercio físico se está renovando mediante la implementación de tecnologías modernas y nuevas estrategias para cumplir con las demandas de consumidores más exigentes. Este contexto, influenciado por la digitalización y por las transformaciones sociales y económicas, cambia no solo nuestra forma de adquirir productos, sino también la manera en que interactuamos con los espacios y artículos.

Omnicanalidad: trascendiendo el sencillo punto de venta

La omnicanalidad emerge como eje central de la innovación en retail físico. Los consumidores ya no distinguen entre experiencias online y offline; esperan poder investigar, comparar, comprar y devolver artículos utilizando cualquier canal disponible. Cadenas como El Corte Inglés han integrado aplicaciones móviles que permiten, por ejemplo, escanear códigos de barras en tienda para recibir información, sumar puntos en programas de fidelidad y, en caso necesario, solicitar recogida en tienda de productos adquiridos por internet. Inditex, por su parte, ha desplegado cajas de autopago, espejos interactivos y la opción de comprar en línea con recogida en tienda física, respondiendo así a la creciente demanda de inmediatez y flexibilidad.

Nuevas tecnologías: inteligencia artificial, realidad aumentada e Internet de las cosas

El papel de la inteligencia artificial ha cobrado gran importancia en la gestión de inventarios, previsión de demanda y personalización de la experiencia de compra. El uso de algoritmos permite analizar datos en tiempo real para anticipar roturas de stock y optimizar la distribución en tienda. Ejemplo de ello es Carrefour, que mediante IA puede ajustar automáticamente los precios de productos próximos a vencer, reduciendo desperdicio y mejorando márgenes.

La realidad aumentada y la realidad virtual también encuentran aplicaciones directas en el retail físico. Ikea, por ejemplo, ofrece la posibilidad de visualizar, mediante dispositivos, cómo quedarían los muebles en el propio hogar antes de efectuar la compra. Esto no solo potencia la confianza en el cliente, sino que incrementa la conversión. Otro caso relevante es Sephora, que introduce espejos virtuales para que los clientes prueben cosméticos sin contacto físico.

El Internet de las cosas (IoT) se manifiesta en soluciones como etiquetas inteligentes que informan sobre la ubicación y estado de los productos, neveras conectadas que actualizan el inventario automáticamente y hasta probadores que sugieren tallas o productos alternativos según el historial del usuario.

Experiencialidad y personalización: el valor de la vivencia única

El cliente contemporáneo busca mucho más que adquirir un producto; ansía vivir experiencias memorables. En esta línea, las tiendas evolucionan hacia espacios híbridos donde los eventos, workshops o degustaciones interactúan con la oferta comercial. Nike ha inaugurado puntos de venta donde se puede personalizar ropa y calzado, participar en retos deportivos o recibir asesoramiento experto a través de dispositivos digitales repartidos por la tienda. Apple convierte sus tiendas en foros creativos con sesiones formativas, generando comunidad y fidelidad.

El análisis de datos permite además adaptar la oferta de productos, promociones y mensajes a perfiles muy específicos. Lojas Renner, la mayor cadena de ropa de Brasil, aplica analítica avanzada para modificar las vitrinas y el layout según patrones de comportamiento recogidos por sensores, maximizando el interés y el tiempo de permanencia del cliente.

Sostenibilidad y ética: nexo con el consumidor consciente

La sostenibilidad se consolida como uno de los principales motores de decisión. El retail físico responde no solo por la inclusión de productos éticos y respetuosos con el medio ambiente, sino también por la transformación de sus propios procesos internos. Un claro ejemplo es el de Patagonia, que incentiva la reparación y el reciclaje de prendas en sus tiendas, estableciendo talleres abiertos y espacios para el intercambio entre consumidores. Por otro lado, Lidl incorpora líneas de productos ecológicos y reduce el uso de plásticos en la infraestructura y los envases de sus supermercados. El reto ahora es integrar estas prácticas de manera genuina, traspasando las fronteras del greenwashing.

Ideas innovadoras para tiendas: tiendas pop-up, flagship stores y showrooms

Las pop-ups o tiendas temporales se han convertido en una eficaz estrategia de marketing disruptivo. Marcas como Adidas utilizan estos formatos para lanzamientos exclusivos, fomentando la urgencia de compra y la viralidad en redes sociales. Este acercamiento permite, además, testar nuevas ubicaciones o productos sin necesidad de inversión a largo plazo.

Por otro lado, las tiendas insignia se desarrollan como embajadoras del espíritu de las marcas. La tienda principal de Loewe en Madrid o la de Huawei en la Gran Vía son verdaderos centros de experiencia tecnológica, con exhibiciones, lanzamientos y áreas interactivas, yendo más allá de la simple venta de productos.

Los showrooms amplían las posibilidades para quienes desean experimentar productos de alta gama antes de la compra definitiva, como ocurre con Tesla y sus espacios donde el cliente puede interactuar con los coches, reservar pruebas y personalizar su futuro vehículo.

Optimización y eficacia en operaciones: robótica y tecnologías de interacción remota

El impacto de la robótica se percibe especialmente en grandes superficies. El Corte Inglés y Mercadona implementan sistemas automatizados para la reposición de mercancía en tiempo récord, liberando a los empleados de tareas repetitivas y permitiendo que focalicen su atención en la atención personalizada.

La pandemia impulsó rápidamente la adopción de métodos de pago sin contacto, terminales de autoservicio y tecnología de reconocimiento facial. Los sistemas sin efectivo y las cajas de autoservicio disminuyen las filas y obstáculos, mejorando significativamente la experiencia del cliente, como lo ha demostrado Decathlon en sus establecimientos en España.

Hacia una nueva era del retail físico

La transformación del comercio físico se basa en la integración de tecnología, experiencia y principios sociales. Ajustarse a estas modificaciones se ha convertido en una necesidad para perdurar y destacar en el mercado. Es crucial concebir la tienda no solo como un espacio de ventas, sino como un entorno de interacción tanto humana como digital, propiciando fidelidad y creando experiencias positivas. En este ambiente en constante evolución, aquellos que se atrevan a innovar con intención clara se establecerán como modelos en el comercio venidero.

Por Jorge A. Bastidas

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